Una pequeña gran historia

Kasbah Itran¿Como se pasa de trabajar 50 horas semanales en una fría y oscura oficina y en algo que no te interesa lo más mínimo, a estar involucrado en el proyecto de sacar adelante un alojamiento en el sur de Marruecos y de diseñar viajes de trekking por todo el mundo? Vamos por partes...



Donde todo empezó: un viaje que cambió mi vida

Abril de 1999: con unos cuantos años menos y bastante más pelo en la cabeza, me aventuré en un viaje a Marruecos que debería llevarme a escalar una de las montañas por aquel entonces menos conocidas por los montañeros españoles: el Mgoun. Sobra decir que mi inexperiencia, sumada a la gran cantidad de nieve acumulada, me impidió ni siquiera acercarme a la cima… pero eso si, pude disfrutar durante 9 días de un trekking inolvidable por el Alto Atlas y El Valle de las Rosas y lo más importante de todo, entablar una estrecha amistad con el que fue nuestro guía, Lahcen.Ángel en su primer viaje a Marruecos
Al finalizar el trek disfruté durante unos días de la hospitalidad de Lahcen y pude conocer a mas miembros de su familia. Uno de ellos me propuso la idea de construir un alojamiento en lo que por aquel entonces era una pared en ruinas. La respuesta fue rápida: “cuenta conmigo si al final te decides a hacerlo”… una de esa frases que jamas se cumplen.
Tras varios meses en los que estuvimos en contacto por carta, no existía internet..., un día me llamó para comentarme si me acordaba de aquella idea de levantar un alojamiento turístico y si seguía interesado. Sin pensarlo le dije que adelante.
Los inicios fueron muy difíciles pero afortunadamente contaba con la inestimable apoyo moral de una gran parte de mi entorno: ¿estás loco?, ¿si apenas les conoces de nada?, ¿vas a mandar dinero a unos moros que…?... sobran los comentarios.
En Marruecos la gente tampoco confiaba mucho en el proyecto: en esa zona no existía apenas turismo, estábamos alejados de la carretera principal y para colmo, cuando los vecinos vieron que para subir el agua que necesitábamos para fabricar los adobes, lo teníamos que hacer por medio de bidones que transportaba un borrico desde el río, las risas fueron generalizadas...
Pero ya han pasado varios años desde estos comienzos, la Kasbah se ha ido haciendo mayor, y nosotros hemos trasladado nuestra forma de trabajar a otros países, una forma de trabajar donde lo realmente importante es siempre la confianza entre las personas.



Menos es más...

Ángel navegando rumbo a TombuctuAl contrario de lo que ofrecen otras agencias, nuestro catálogo es muy reducido ya que solo programamos nuestros propios viajes.
Viajamos solo a los sitios que hemos conocido previamente y en muchos de nuestros viajes yo también formo parte del grupo. Esto nos permite acumular mucha experiencia sobre los destinos y entablar alianzas durareras con guias locales. También nos permite valorar que viaje realmente se adapta a lo que estás buscando e informarte de una forma muy precisa.



… pero también queremos más

Desde luego queremos viajar más, conocer nuevos lugares, desarrollar nuevas actividades y hacer nuevos amigos. Y todo esto lo estamos haciendo poco a poco, con el ritmo pausado que es necesario para sacar adelante viajes que nosotros consideramos artesanos.
Actualmente estamos en Marruecos, Malí (desafortunadamente aquí todo esta parado por la grave situación de seguridad), Benín, Albania, los Balcanes, Perú, Irán y el Cáucaso. Ángel en Tombuctu
Empezamos con montañas de 4000 m y ahora ya subimos a más de 5700, poco a poco vamos conquistando nuestras pequeñas metas sin renunciar al espíritu inicial de nuestro proyecto.



Más lugares maravillosos con personas fantásticas

Después de muchos años organizando viajes y acompañando a grupos, se que lo que realmente hace que un viaje sea toda una experiencia, son las personas con las que lo compartes.
Si eres de los que sabes sacar el lado cómico a los inconvenientes que surgen durante un viaje, si asumes que un programa muchas veces es un documento para no ser cumplido, si sabes disfrutar de grandes paisajes y también de los pequeños detalles, si te importan más las personas que el grado de comodidad de tu transporte, entonces eres de los nuestros.
Los nuevos destinos generalmente surgen por que conozco a personas de ese país que van a ser capaces de trasmitir a nuestros grupos una experiencia de viaje muy personal. Se que hay sitios fantásticos que nos estamos perdiendo por no tener todavía a la persona adecuada que pueda asumir lo que nuestros viajes necesitan… así que si eres una de esas personas y quieres trabajar con nosotros, no dudes en escribirnos.



Pero... nunca es todo maravilloso

Muchas veces la amabilidad de la gente o los fantásticos paisajes nos impiden conocer la situación real de las zonas que atravesamos. Debajo de las “postales” idílicas suelen encontrarse condiciones de vida muy difíciles para la población: falta de una mínima atención sanitaria, elevado índice de analfabetismo, duras condiciones de trabajo, marginación social... son parte del "paisaje" que el viajero también debería conocer.Ángel en Benín



A veces somos parte del problema

El turismo es una potente herramienta que puede aportar soluciones a graves problemas pero que también puede ser su origen. En estos últimos años hemos sido testigos de importantes transformaciones en pequeñas poblaciones del Atlas: proliferación exagerada de hoteles, construcción en cemento sin respetar la arquitectura local ... y lo que es mucho mas grave: el turismo está generando cambios en los comportamientos de la población, especialmente del sector mas vulnerable, los niños. Llevar el turismo a zonas donde antes apenas existía exige una gran responsabilidad por parte del organizador y del viajero. Las recomendaciones siguientes, te ayudarán a evitar los errores que muchas veces se cometen por culpa de una buena voluntad mal entendida.


Ángel en Perú

NIÑOS Y REGALOS: no se debe regalar nada a los niños y mucho menos dinero, de esta forma evitamos promover una educación en la que pedir parece mucho más rentable que estudiar o trabajar. Además este tipo de comportamientos provocan que el viajero sea visto como una “maquina” de dar cosas, perdiéndose así la posibilidad de una relación espontánea y que no espera nada material a cambio. Por otra parte, ¿cómo veríamos nosotros que un turista que visita nuestra ciudad, se dedicase indiscriminadamente a hacer regalos a los niños sin el permiso de sus padres?

AYUDA: si quieres colaborar, la mejor forma es con dinero a través de las organizaciones que trabajan en el país. Si de todas formas quieres entregar material escolar o ropa, un buen lugar para ello son las escuelas a través de los maestros.

FOTOGRAFÍAS: parece una obviedad pero… pide permiso antes de sacar una foto. Las mujeres son especialmente sensibles a la hora de dejarse fotografiar, la razón es sencilla: quieren salvaguardar su intimidad impidiendo que su imagen aparezca en un futuro en revistas de viajes, postales o páginas web.

IDIOMA: aprende las palabras básicas (gracias, hola, adios...) que te permitan en cada país dirigirte a la población en su idioma. Esto trasmite a la población nativa que existe un interés por su cultura y por tanto ayuda a que elos mismos aprendan a valorarla y por lo tanto a conservarla.

ACTUA CON NATURALIDAD: las ideas anteriores, obviamente, no son estrictas: tras un partido de fútbol con los chavales de una aldea invitarles a un refresco o unas "chuches" no tiene nada de perjudicial. Si hemos entablado conversación con una familia que nos ha enseñado como se hace el pan o su trabajo en el campo, pedirles que os hagáis una foto de grupo será bienvenido.

Y... disfruta aprendiendo y enseñando

No hay nada mas útil para desprenderse de estereotipos y prejuicios que acercarse. Compartir un té, saludar a las personas que te encuentras paseando entre los cultivos, bromear con una pandilla de niños o compartir con las mujeres una torta de pan recién sacada del horno familiar, hacen que las falsas barreras culturales se desvanezcan rápidamente.
En este sentido, desde Kasbah Itran y en todas las actividades que organizamos, intentamos propiciar al máximo este encuentro.
Viajar es por encima de todo aprender. Aprender de las poblaciones locales y a su vez, estas del viajero.